Comunicación efectiva en la organización (Compromisos Conversacionales)



En las organizaciones la comunicación efectiva esta en boga, pero para que esto realmente funcione, debemos de pensar en los compromisos que asumimos ante nuestras palabras y como estos deben ser honrados.

Antes que nada, veamos cuales son esos compromisos a los que me refiero, aquellos que pueden ser de mucha ayuda el conocerlos, para tener realmente una comunicación efectiva, congruente, pero sobre todo clara de lo que queremos y como lo queremos en la organización.






El Pedido


Todo surge desde el pedido y la forma en la que pedimos las cosas, pues al pedir podemos estar trabajando en tres niveles: La tarea, las relaciones y la identidad.

A nivel de la tarea, cuando pedimos, buscamos coordinar acciones y con ello encontrar un resultado.

A nivel de relaciones, buscamos generar un vinculo de confianza que permita coordinar de manera adecuada esas acciones que buscan un objetivo.

A nivel de identidad, lo que buscamos es actuar con integridad y dignidad, sin mas ni menos, pues nuestro comportamiento honorable será la clave para estar en paz con uno mismo y tener la integridad que se requiere ante los embates externos, es decir ante las dificultades del entorno.



Todos nuestros pedidos deben establecer claridad de lo que se está pidiendo, el tiempo, pero sobre todo que se comprendido lo que se pidió y se espera, es decir, se busca establecer las expectativas de lo que se pidió y de lo que se espera que sea entregado, suena algo fácil, pero el reto esta en ser claros en nuestras expectativas y claridad de lo que queremos que se haga y se entregue, contra lo que se va hacer y se va entregar, entre estos existe un mundo de diferencia.



La Promesa


Cuando prometemos algo a alguien, estamos poniendo nuestra palabra de por medio, la promesa nos permite coordinar acciones con otros, comprometiéndonos ante otro para ejecutar una acción futura, lo que implica un compromiso manifiesto mutuo del que promete y del que espera que se cumpla la promesa, pero antes ambos tendrán que coordinar sus acciones para cumplirse entre ellos, sin olvidar la claridad que se requiere para nivelar expectativas y resultados.




Es importante mencionar que la promesa es futura, por ende, sería bueno establecer el tiempo en que esta se debe cumplir, como se va cumplir y los requisitos de satisfacción de ambos para que no haya lugar a la confusión, lagunas o problemas para que ambos cumplan lo prometido, esto no es trivial, pues la promesa sin cumplir puede generar malestar, perdida de confianza y poner en tela de juicio la integridad de las personas que participaron en la misma. Como dato útil, la promesa existe si ambos aceptan lo pactado, de lo contrario o ante ambigüedades, la promesa no se puede considerar como realizada por cualquiera de las partes, el trato mas que tácito, debe ser explicito.



La oferta


También dentro de los compromisos conversacionales, se encuentra la oferta, en donde la acción que se ofrece compromete a la persona, pero antes, la oferta debe ser aceptada por la otra persona, pues si es aceptada, es porque existe interés por parte de ambas partes, como en todas las anteriores, esta debe ser clara, alineando las expectativas de ambos para evitar cualquier contratiempo, al final la intención es poder obtener la promesa de la otra persona y así obtener un beneficio mutuo.






Queja Improductiva vs Reclamo Productivo


La queja lo único que hace es buscar oídos para desahogarse, es ante terceros y no con los involucrados, intentan repara el orgullo lastimado y realizar algún daño de índole moral o una afectación con el resto de los colaboradores exponiendo la situación, a las personas y el incumplimiento desde el enojo o la ira de aquel que se queja.


La queja solo genera rencor y enemistad ante los involucrados, eliminando cualquier posibilidad para una verdadera comunicación efectiva.


Sin embargo, el reclamo productivo si busca reparar la relación y encauzar la conversación directamente a la o las personas involucradas, con la idea de analizar y revisar que salió mal, intentado reparar la situación y la relación, terminando en un pedido y/o promesa como solución.

El reclamo productivo solo se hace una sola vez y ante el involucrado, generando respeto mutuo y espíritu de equipo, reafirmando la participación y el aprendizaje, tomando los errores y transformándolos en verdaderas oportunidades.

Pareciera simple este blog, pero en la mayoría de las organizaciones no se cumplen las promesas, las ofertas son ambiguas y las expectativas desbalanceadas, todo afectando la comunicación interna y por ende afectado los resultados en todos los niveles, poniendo en peligro el cumplimiento de resultados, metas y que decir del daño que se causa al no cumplir estos compromisos.


Desde IMCRESE podemos apoyarte en estos compromisos, generando una verdadera comunicación efectiva dentro de la organización.




Saludos,

JCFranco


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