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El emprendimiento como cosa seria

Este blog está escrito desde la experiencia personal, la cual me complace compartir y si de algo les sirve a los futuros emprendedores, me hará muy feliz.



Ser emprendedora o emprendedor no solo requiere de recursos económicos, materiales y de personas, sino también recursos emocionales; requiere de sueños, aspiraciones, confianza, pero sobre todo de creer en uno mismo, confiar en nuestras ideas, ser resistente a las críticas, escucharse a sí mismo, saber cuándo pedir consejos y cuando no tomarlos, sinceramente es un camino complejo, lleno de retos y de muchas decisiones de todos los días.







He escuchado tantas veces que el emprendimiento no es para todos, y es verdad, pero yo agregaría, “es para el que quiere”, así de simple, es para el que le arde la sangre de hacer algo diferente. Como les dije, les platicaré desde mi experiencia, solía trabajar en una oficina hermosa, con una vista increíble, pero cada vez que volteaba a ver la ventana y veía la ciudad, las calles, a las personas, algo en mi me llamaba a salir a buscar ese sueño, ese negocio, hacer más que solo estar sentado en esa oficina y gozar del privilegio de la seguridad que te brinda un sueldo, porque mis sueños


y mis ambiciones siempre han sido más grandes; En cada empleo que he tenido, he llegado a colaborar con entrega y dedicación, creciendo de forma rápida y


constante, pero llegaba un momento en el que ya no era suficiente seguir instrucciones, terminaba por renunciar cuando sentía que ya no podía dar más

y la empresa no me podía dar más a mí, pero esta última vez no me atreví a renunciar,


por primera vez me despidieron, lo cual agradezco infinitamente, porque esa sacudida hizo que despertara, que saliera


de mi zona de confort, hizo que mi vida cambiara drásticamente. Al día siguiente de mi despido y siguiendo mis sueños, el cual siempre fue poner un taller automotriz, me fui a buscar equipos y maquinaria, herramientas para montar el taller, no me quedé llorando por lo que


no fue, y me lancé hacia mis sueños empresariales, porque poner un taller sin importar el tamaño, también es un emprendimiento y eso te convierte en un empresario.


Aun cuando tenía un trabajo, nunca deje de intentar construir un negocio, en ocasiones resultaba increíble y gane mucho, pero en otras perdí todo, pero jamás deje de intentarlo, aunque esto me consumiera siempre el poco o mucho tiempo que me quedaba después de mi trabajo, estas experiencias me sirvieron para perderle el miedo a la adversidad de la vida, porque la adversidad es una constante en nuestra existencia, pero siempre nos quedara el intento una y otra vez. Incluso a la fecha siempre sigo intentando cosas nuevas, pues no puedo quedarme quieto.


"...nunca deje de intentar construir un negocio, en ocasiones resultaba increíble y gane mucho, pero en otras perdí todo, pero jamás deje de intentarlo..."

Un emprendedor debe de estar soñando y salir a enfrentar sus miedos, intentarlo una y otra vez, desde luego así aprendí que el fracaso es el inherente más leal del éxito; desde mis propios motivadores siempre he comenzado mis emprendimientos, no desde el qué dirán, sino desde el convencimiento propio, jamás busque un emprendimiento solo por dinero (Desde luego no deja de ser un factor importante) o por lo menos no era el factor primordial, lo hice siempre pensando en la satisfacción personal y autorrealización que eso me conllevaría, porque cuando uno hace lo que le gusta y ama, el negocio deja de ser un trabajo y se convierte en propósito que te permite servir y disfrutar de la vida, es por ello que te daré algunos consejos que pudieran servirte, los fracasos se los contare en otro blog.




1.- Si quieres emprender, debes de saber en que eres bueno, explora tus habilidades, aquello que harías incluso si no te pagaran, sé que suena complejo, pero desde aquí reitero que emprender no es para todos, sino para el que quiere, y si realmente quieres, estas obligado a encontrar el verdadero motivo de tu emprendimiento, ya que si no lo encuentras las cosas se complican, porque si solo lo haces por dinero, en tiempos adversos económicamente hablando y con pocos resultados te llevará inevitablemente a la desmotivación y terminaras dejándolo y perdiendo todo, pero si lo haces desde los motivos correctos, los tiempos difíciles serán superados, te lo aseguro, ¿Comprendes la diferencia? Estoy seguro que sí. Encuentra genuinamente el verdadero “Para que” de tu iniciativa.


2.-Una vez identificado ese motivo, manos a la obra, investiga que debes hacer para que se haga una realidad, en este paso vamos de las palabras a la acción, sal a buscar información, pregunta sin miedo que necesitaras, cotiza, sal a buscar ese local, abre esa página que sabes que será un éxito, suelta los paradigmas y acciona, en este punto te darás una idea del reto que esto implica, sacar permisos, obtener licencias, hacerte de maquinaria, comprar producto, buscar proveedores, en la acción entenderás que estas aprendiendo, que el verdadero miedo era llegar a este punto, pero ya lo estás haciendo, no pares, continua investigando, esta parte es exhaustiva, aquí no veas todo como un gasto, sino como una inversión, aún no hay retribución económica, pero si la satisfacción personal de que estas dando los primeros pasos para hacer realidad el sueño de tu vida, ese negocio que te dará muchas satisfacciones porque está basado en tus deseos y motivadores personales, lo económico llegara solo si haces las cosas bien.



3.- Con toda la información recabada y con la investigación que realizaste comienza a realizar un plan de negocios, desde luego es aburrido, pero necesario, te sugiero realizarlo con un experto, desde IMCRESE te podemos ayudar, ya que esto te dará una visión de números y posibles estrategias, al final puede ser alentador o desalentador, pero recuerda que esto es solo una mirada de un futuro posible o no, que se sustenta en especulaciones teóricas, pero te repito, te ayudará a poner norte a tu emprendimiento, el éxito radica en ti y en las acciones que decidas hacer o no hacer. El plan de negocios no es trivial, es muy importante, es una hipótesis que tendrás que comprobar al momento de abrir, y te permitirá continuar con tu estrategia o te permitirá cambiarla y buscar nuevos rumbos, superando los retos previamente ahí establecidos, para terminar pronto, es una brújula que te permite realizar cambios al timón de tu emprendimiento, tomando como base tus recursos, tus fortalezas, tus oportunidades, debilidades, amenazas, estrategias de mercado, competencia, marketing, un plan financiero, etc. No olvides tu registro de marca.


4.- Hagamos que suceda, ya está todo listo y comencemos a comprar todo, a hacer esos contratos, a comprobar que nuestra idea vale la pena, en este punto llegamos a la parte de los ánimos exaltados, todo mundo te apoya, pocos te critican, pese a los embates económicos la fe está más activa que nunca, el sueño va tomando forma, pero procura que ese ánimo sea moderado, no dejemos de ver los números, piensa que cada decisión que estas tomando afectará drásticamente tu emprendimiento, aquí es un punto medular, donde

debes ser contundente, auto crítico y continuar llenándote de información, debes seguir investigando, buscar los mejores precios y productos, ¡pon los pies en la tierra!. Porque también los sueños necesitan ser aterrizados y no dejar que las emociones nos lleven a las nubes. Aquí debemos intentar balancear nuestra emociones versus la realidad, recordemos que aún no ingresamos dinero de este negocio, por lo tanto nuestras inversiones deben ser contundentes, buscando el mayor de los beneficios en lo que adquiramos, debe de tener un beneficio medible y cuantificable, eso es una inversión, pero en las inversiones hay riesgos, así que también aprende a medirlos, un emprendedor aquí comienza a entrenar su ojo (El observador nuevo que está surgiendo) para medir oportunidades y riesgos.



"...¡pon los pies en la tierra!. Porque también los sueños necesitan ser aterrizados y no dejar que las emociones nos lleven a las nubes..."

5.- Día cero, ya abriste o decidiste la fecha de inicio del negocio, el sueño ya tiene una fecha clara, precisa, no olvides tener pies de plomo, pero no cortes tu alas, es hora de demostrar de lo que estamos hechos, porque en este punto si todo sale de forma exitosa, te aplaudirán, pero si todo se complica y requiere de mayor esfuerzo, todos te dirán que debiste de pensarlo muy bien, te intentaran hacer dudar de tus sueños y proyecto, pero es algo natural y tampoco es que las personas lo hagan con el afán de dañarte, simplemente es complejo criticar previamente a algo que no está materializado y evitan criticar hasta que comienzan a ver los resultados, pero recuerda que un resultado pasajero no determina el éxito de tu negocio, si realmente crees en él, sabrás salir adelante en los malos tiempos. Aquí hay algo que debes saber, el verdadero resultado de tu emprendimiento puede llevar años, pero que esto no te haga desanimarte, al contrario, recuerda lo que te dije en el primer punto, si lo hiciste desde los motivos correctos, sabrás sacarlo adelante, porque no sufres lo que estás haciendo, al contrario, lo disfrutaras en las buenas y en las malas, solo necesitas perseverancia, resiliencia y fortaleza.


Los japoneses tiene algo que le llaman Ikigai, que significa propósito de vida, ellos pueden realizar este propósito incluso sin que les paguen, y justo ahí es donde las verdaderas satisfacciones y riqueza surge por si sola, cuando una persona realiza su Ikigai todos los días, nada puede salir mal, incluso pueden tener uno o varios Ikigai, modificarlos, cambiarlos, porque también es válido, al final el verdadero propósito de vida es aquel que te lleva a la auto realización y satisfacción personal, sin buscar la aprobación de nadie más.


Si me preguntan que se tiene que hacer para que todo resulte lo mejor posible y llegar al éxito, mi respuesta seria “hacer lo necesario y perderle el miedo al fracaso”.

Como les dije desde el principio, desde mi propia experiencia, les puedo decir que he tenido éxito en mis negocios, otros los tuve que cerrar, porque también hay decisiones que tomar cuando algo no resulta, no llegar a la necedad incesante de continuar con algo que ya no está alineado a tu Ikigai o que cambió, aprendí de mis fracasos, porque en cada fracaso logré ver lo que no debo hacer y lo que sí debo hacer, en mis otros negocios ha habido tiempos malos, pero he sabido resistir porque estoy convencido que es lo que quiero hacer y seguir haciendo, justo ahí radica la diferencia en continuar y desistir.


Espero te sirva este blog si quieres emprender, está dedicado a todas y todos aquellos que algo los llama a salir y hacer cosas nuevas y diferentes, que les arde el corazón y el alma por hacer algo maravilloso para sí mismos y para los suyos, y de paso generas beneficios para otros al emplearlos.



Por cierto, una vez que abriste tu negocio, a partir del día 1 ya eres una empresaria y dejaste de ser emprendedor, así que ya estás en el siguiente nivel, y este requiere hacer todo lo necesario para que funcione y para que pase lo que pase, te digas a ti mismo “lo intente todo y no me quedé a deber nada” sin importar el éxito o el fracaso.





¡Saludos!

JCF





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