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Ley del espejo, lo que ves en el exterior está en ti




¿Alguna vez te has preguntado porque hay personas que sin razón aparente te disgustan o te ponen fuera de control? Bueno, uno de los motivos por los que nos molestan las actitudes, apariencias o acciones de otras personas, son porque nos muestran nuestros propios defectos o carencias.

Comenzaré por contarte ¿Qué es “La Sombra”?, y esta se refiere a todo aquello que rechazamos y ocultamos de nosotros, aquello que sí soy pero que no me gusta mostrar al mundo, no implica que sea bueno o malo, solo es una parte que vive en la oscuridad, pero que tiene algo que mostrarnos, desde luego es complicado de verlo por nosotros mismos, pues desde el inconsciente ya habíamos decidido mantenerlo oculto, entonces ¿De qué forma se nos revela?, pues a través de un espejo que me ayuda a ver lo que hasta ahora no he reconocido en mí, pero que encuentro en los demás, el propio exterior nos lo está mostrando. Es como una danza entre la luz y la sombra, el ying y el yang, el equilibrio de vida que nos otorga el universo.


Estamos regidos por leyes universales y eso incluye la ley del espejo, la cual nos dice que todo lo que observo del exterior tiene que ver conmigo, cada situación y personas me ayudan a descubrir lo que tengo que saber de mí mismo. Un espejo será cualquier persona que nos refleje aquello que debemos cambiar, sanar o hacer consciente, podemos tener proyecciones con personas, con experiencias o situaciones.



"...Como dato curioso, nuestra mente consciente registra tan solo un 10% de lo que percibimos, el 90% restante se registra en el inconsciente,..."

La mente inconsciente, hace que yo observe en el exterior todo aquello que necesito trabajar conmigo mismo, con la intención de que pueda sanarlo y avanzar. Como dato curioso, nuestra mente consciente registra tan solo un 10% de lo que percibimos, el 90% restante se registra en el inconsciente, razón por la cual nos cuesta trabajo comprender los espejos y aquello que nos vienen a mostrar, pero aquí te compartiré información que te permitirá trabajar con ese 10% y traer el resto a tu consciencia, interpretando de mejor forma, más rápido y comprendiendo los cambios que debemos de efectuar en nosotros mismos.


Hay varios tipos de espejo, pero en esta ocasión te contaré acerca de cuatro de ellos:



Espejo directo: Todo lo que me molesta, irrita, enoja o quiera cambiar del otro, está dentro de mí. Jamás el subconsciente te dice lo que tu haces al exterior, sino que te habla de lo que te haces al interior. En este tipo de espejo veo aquello que me hago a mí mismo. Por ejemplo, si me enoja que una persona critique mucho probablemente quiera decir que eso que me molesta de sobremanera lo hago yo también y lo que es peor que es conmigo mismo, por lo tanto, esa persona que es mi espejo me viene a mostrar que necesito ser más flexible conmigo mismo.




Espejo indirecto: En este tipo de espejo yo estoy en un extremo y la otra persona está en el extremo contrario. En este espejo nos vivimos polarizados en aspectos en los que debemos encontrar el equilibrio. Por ejemplo, si me molestan las personas egoístas, quiere decir que yo soy lo opuesto a eso, soy demasiado permisivo y no puedo poner límites por lo que necesito trabajar en mí mismo y encontrar un equilibrio.


Espejo de los juicios: Cuando emito un juicio y pongo una etiqueta, el subconsciente manifiesta eso con más intensidad. Esa persona que has condenado está condenada a ser justo como tú lo has etiquetado, cerrando toda posibilidad de cambio, incluso mientras tú juzgas y señalas hay otros tres dedos señalándote a ti mismo, lo que nos conlleva a ser jueces eternos, buscando la pena y el castigo, los cuales nunca serán suficientes, incluso aquello que juzgas te juzga volviéndose algo interminable.






Espejo transgeneracional: Es el espejo que se relaciona con la familia y mis ancestros. En este espejo proyectamos en el exterior todo aquello que no hemos solucionado ni trascendido en lo familiar, especialmente con papá y mamá o con quienes tomaron este rol en mi vida.

Este espejo lo podrás encontrar en las personas que nos traen esos aspectos de nuestros padres (o incluso más atrás de nuestra familia, como los abuelos, tatarabuelos, etc.), incluso de aquellos vacíos que tenemos y que vamos intentando llenar al exterior, este espejo nos puede mostrar bloqueos de pareja, relaciones, el poder tener hijos, enfermedades, entre otros aspectos, descubriendo incluso que el origen de lo que traemos proviene de nuestro árbol transgeneracional. Mediante este espejo podemos sanarnos a nosotros mismos e incluso a todo nuestro árbol pasado, presente y liberando en el futuro a los que vienen para pertenecer a nuestra familia, este árbol es muy profundo y para descubrirlo debemos de ir muy profundamente a nuestros bloqueos familiares e historias de vida que se repiten constantemente en nuestra vida y familia.


Estos 4 espejos nos permiten develar a la consciencia aquello que necesitamos resolver en nuestra vida, a través de las proyecciones que vemos en ellos, que vivimos y experimentamos, lo interesante es saber ¿cómo las vivimos y a través de quienes la vivimos?, en el caso específicamente de las proyecciones que tenemos con las personas, estas las podemos experimentar mediante 3 niveles o grados:


Relación de primer grado: No se tiene ningún vínculo emocional con la persona, por lo que puede ser cualquiera que aparezca en mi vida por ejemplo el cajero que me atiende en el supermercado.


Relación de segundo grado: Son aquellas relaciones en las que, sí existe un vínculo emocional pero muy ligero, por ejemplo, algún compañero de trabajo.


Relación de tercer grado: Son las personas con las que tenemos un grado emocional muy alto, en este caso puede ser mamá, papá, hermanos, pareja e hijos.


¿Cómo es que funcionan? cuando haya algo que necesite atender, se presentará una persona de primer grado, pero si no lo atiendo se presentará una persona de segundo grado y si aún no lo resuelvo se presentará una tercera persona con un vínculo emocional muy fuerte con la finalidad de que tome conciencia de lo que necesite atender en nuestra vida.


Somos espejo y nos reflejamos constantemente, es fundamental tomar conciencia de que el exterior te da una referencia de cuánto grado de amor y autoestima te tienes a ti mismo.

En esta vida todos nos estamos ayudando a salir adelante, así como te encuentras a tus espejos, hay otras personas que te encuentran y eres tú su espejo, en la vida venimos a ayudarnos, entre más rápido comprendamos, sanemos y avancemos podremos ayudarnos y ayudar a los demás a descubrir aquello a lo que hemos venido a este mundo. Nada es bueno ni nada es malo, como les comentaba al inicio del blog, el ying y el yang balanceando nuestras experiencias y vidas, pero es tan perfecta esta danza que si se observan el ying y el yang podrán ver que en la luz se encuentra también la oscuridad y en la oscuridad se encuentra la luz, estos representados en puntos pequeños en cada aspecto, nada es casualidad, pero sí una hermosa causalidad.



El propósito de este blog es que puedas comprender que el mundo exterior no es más que el reflejo de cómo nos sentimos por dentro y comprendas que el exterior no es el causante de tus problemas, sino que en ti están todas las respuestas y se encuentra el potencial para vivir una vida plena.


A través del coaching ontológico puedes profundizar más en estos temas ya que no siempre podemos ver a primera vista lo que estamos proyectando en las demás personas, pero una vez que aprendemos a interpretar lo que nos muestra el exterior podemos empezar a realizar esos cambios tan necesarios en nuestras vidas.


Reconócete, perdónate, acéptate y ámate.



¡Hasta la próxima!


KSoto









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